Un metre niega la entrada a un restaurante de un perro guía
Viernes, Mayo 23rd, 2008
Charo Torres intenta vivir como una ciudadana más, pese a sus carencias visuales. Es una enamorada del teatro. Ella y ‘Morgan’, una perra labrador que hace las veces de guía a esta invidente, con la que recorre la ciudad de una punta a otra. Ni Charo ni su perra se pierden una función del Arriaga. Siempre desde la misma localidad -fila 6, lateral izquierdo- «para que ‘Morgan’ no moleste a nadie». Cuenta su dueña que los acomodadores «se parten de risa» cada vez que les ven entrar a la sala. «Ella me lleva a la butaca. Se sabe ya el camino».
Tampoco descuida Charo sus visitas a misa. Acude a la parroquia de El Carmen, en Indautxu. Y siempre a su vera, ‘Morgan’. «Calladita, sin montar ruido», aclara. «El Obispo me dio una vez la la enhorabuena por lo bien que se había portado. No la quitó ojo desde el púlpito». En las visitas que realiza habitualmente al Guggenheim, ‘Morgan’ tampoco levanta la voz. Como en la Universidad de Deusto, adonde acompaña a su dueña a cursos de postgrado. Siempre en el papel de fiel lazarillo.
Pero el pasado domingo, al animal que la ONCE le trajo de Rochester (Michigan) le cortaron el paso cuando Charo acudió con su hijo Juan al restaurante Iruña. No era la primera vez que elegían este local para almorzar. Y nunca había pasado nada. Hasta anteayer.
«Supongo que el camarero tendría el día cruzado», prefiere pensar. «Entramos y pedimos mesa para dos. Un empleado nos contestó que esperásemos un poco hasta ver qué mesa nos daban». Madre e hijo aguardaron la espera confiados en la Ley 17/1997 de 21 de noviembre relativa a perros guía. Esta normativa garantiza «el derecho al libre acceso» de las personas con deficiencia visual, «total o parcial», acompañadas de perros guía, «a cualquier lugar público». (more…)
