La historia que transcribo a continuación no se si será verídica, pero me parece muy bonita y tierna.
En la vidriera de una veterinaria había un cartel pegado al vidrio que decía “Se venden cachorros”.
Un día pasó caminando un chiquito, lo leyó, entró y preguntó “¿cuánto cuestan los perritos?.
El señor que atendía le respondió “más o menos, entre 100 y 400 pesos”.
Entonces el nene puso una mano en un bolsillo y con carita triste le dijo “sólo tengo 10 pesos, ¿me muestra los cachorritos?”.
El hombre lo hizo caminar por un pasillo y, de repente, de una pieza salió un perra seguida por cinco perritos.
Uno iba muy lentamente y quedaba relegado de los demás. (más…)

