Trescientos palos, pintura y cuerda usó Óscar David, con la ayuda de 6 niños más para construir su própia plaza de toros de tres metros de diámetro en el patio de una casa, donde se divierten “toreando´´ a sus perritos, sin hacerles daño por supuesto, llamando la atención de todos los vecinos.
Óscar David Fuentes Chimá tiene un ingenio innato. Con su afición por hacer réplicas de lo que le llama la atención, el muchacho, de 12 años, armó una copia a escala de la fiesta que aglomera a los sincelejanos: las corralejas.
Todo en escala es idéntico a la gran corraleja, incluyendo las puertas del toril y hasta los patrocinadores de los palcos y del evento.
La diferencia es que aquí no se juegan toros, sino que se meten al ruedo perros que simulan la bravura del toro. (más…)
