En Altoona, Pensilvania (Estados Unidos) Tyler Port dejó que su perro, Rossman, corriera libremente por el parque este verano.
Aparentemente, el perro tenía el hábito de rrascarse y arrancar la corteza de los árboles, y Port fue citado por ser incapaz de controlar a su perro.
John Iorio, el funcionario encargado de los perros en el ayuntamiento, está tratando de reunir los 3.100 dólares que son necesarios para reemplazar tres jacarandas, que según un consultor podrían morir.
Port dice que a su perro le gustaba rascarse contra los arboles y colgarse con los dientes de la corteza.
“A los niños les encantaba, por eso dejé que ocurriera”, dijo Port. “Pero cuando alguien me llamó la atención, dejé de hacerlo”.
Port dijo que tenía confianza en poder llegar a un acuerdo para desechar los cargos.
Fuente: http://perros.wordpress.com
